y quién iba a pensar,
que de un gran salto,
llegaría al pacífico
convertido en lapo.
domingo, 27 de mayo de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
Forestal
El día que vino a despedirse, traía su cara despoblada. En su soledad, la decisión le permitía mantenerse de pie al ver mi cara sonriente e inesperada. Lucía sus ropas habituales, sus olores habituales, sus colores habituales. Y fue la sacudida de árboles que permitió, al fin, guardar una historia más entre todas sus hojas otoñales.
lunes, 14 de mayo de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
miércoles, 25 de abril de 2012
La mesa de la luz de media tarde
Viene todos los días a sentarse en la misma mesa, junto a la ventana que rescata la luz de media tarde. El ruido callejero de la ciudad, le recuerda el pañuelo que guarda las lágrimas de un desconocido, y que se atrevió a recoger de mañana. El frío le recorre por sus afueras y por sus adentros. No sabe cómo ni porqué, pero ahí lo tiene, entre sus manos. Decidido se levanta y se retira con parsimonia de la sala de lectura. La avenida transcurrida, le trajo un ciclista que pasó a llevarle el brazo, donde cargaba su enorme bolso de libros viejos, cartas viejas, amores viejos. El desplome también sacudió el pañuelo, que entre ráfagas de un viento otoñal, fue a rodar calle abajo. Sin apuro y a la espera de sentir la incertidumbre de aquel día, se arrodilla. Inclinando su cabeza, se acostó en el suelo junto a sus libros viejos, cartas viejas, amores viejos. Con sigilo, busca un pañuelo en donde pueda guardar sus lágrimas, sabe que a la mañana siguiente, volverá a sentarse en la misma mesa, junto a la ventana que rescata la luz de media tarde.
Etiquetas:
creaciones
jueves, 19 de abril de 2012
Verde limones
Cuando entraron a la cocina, nadie percató que el verde de limones se había convertido en amarillo café en un abrir y cerrar de puertas.
martes, 17 de abril de 2012
reino japonés
Ese día le pegaron los ojos con cola fría, Otoño había llegado. Afuera, los caballos salvajes se arrancaban felices. Adentro, Otoño preparaba sus colores café. Fue en la mañana, a medio latir, en un temblor. Café café café, le pegaron los ojos por llorosos. Y con cola fría para que dejara sus fríos. De otoño a otoño, al reino japonés. Al reino japonés, una vez más.
Etiquetas:
dirigidos
sábado, 14 de abril de 2012
martes, 27 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)