O D I N E A

viernes, 19 de agosto de 2022

A veces

 A veces 

no quedan palabras para expresar lo que pasa por dentro,

porque no son pocas las veces 

que los adentros son nebulosos grises y enmarañados,

no caben, se retuercen, duelen y queman,

que lo que siento es profundo intenso confuso:

por más blancos o negros que me obligo a decir,

en mí habitan los grises, los oscuros con los claros,

todos los colores con todos los colores 

y todos al mismo tiempo.

 

A veces 

me trago las tiranías del ser que no estoy siendo:

los deberes, los mandatos, las obligaciones de tener que llegar a ser,

sin ver lo que realmente estoy siendo en el camino,

porque en el camino se me confunde el presente.

La tiranía de que debo ser fuerte e independiente.

La tiranía de ser resuelta.

Cuando nada está resuelto.  

jueves, 18 de agosto de 2022

revueltas

La revuelta
las revueltas
Unas vueltas que se repiten 
¿y qué vueltas son las que se repiten?

En el movimiento inentendible que fluye en todas direcciones, 
que agita, que quema, que arde, 
que altera el orden de las cosas que quedaron establecidas
porque ese establecimiento de las cosas nos ha dañado, nos ha aislado, nos ha dejado en la intemperie de una soledad creada para que cada quien sobreviva 
en una miseria de vida que nadie merece la pena vivir.

Ni la injusticia ni la desigualdad alcanzan para nombrar ese movimiento desde la rabia, 
la digna rabia de lo vivido. 

¿y qué vueltas son las que se repiten?
Una pulsión que nos envalentona a volver a encontrarnos, 
a mirarnos a la cara, a sabernos juntas, juntos, juntes 
frente al espectáculo de nuestra fuerza inquieta, conmovida y alegre
de tanta creatividad que por largos tiempos nos ha sido arrebatada. 

Pero que vuelve. 

No se ha ido. Sigue latente. Allí. En Chile. En Wallmapu. Aquí. En México. 
No se ha ido. Porque en cada territorio, en cada lugar, habitan formas otras, que nos recuerdan que mientras los órdenes establecidos nos imponen su miseria, 
muchos otros, otras, otres siguen intentando, una y otra vez, 
tejerse, entramarse, cooperarse, 
en una lucha que es cotidiana, 
que se construye, que reconstruye, 
que respira, que vuelve.

domingo, 12 de diciembre de 2021

De cuando el general Diego de Almagro decide regresar al virreinato del Perú

Cuando el general Diego de Almagro 

se entera de que los indios que habitan 

desde el valle del Aconcagua hacia el sur, 

no sólo se nombran gentes de la tierra, 

sino que no le temen al agua fría

pues se bañan en los ríos gélidos

de los deshielos de la Cordillera 

para emprenderlas vivamente 

con el canto de su memoria,

sabe que si alguien ha de atreverse a conquistarles

no será él, que tardó meses en decidir lavarse

y apenas soporta el paño húmedo 

con el que dice limpiarse. 


Y así es como decidió regresar al virreinato del Perú. 

Palabra limpia de dios.


domingo, 26 de marzo de 2017

Nadie

Nadie piensa en ti
El camino que esconde tu sombra
La gente entremedio
No se descubren tus zapatos
Ni tus ropas ni tus rostros
Ni los soles que no te alumbran
Nebuloso
No estás no eres
No te piensan
No te piensas



viernes, 27 de enero de 2017

Cuentos celestes

a Cristóbal le gustan
los cuentos celestes
de mar
de azul morado
sin rocas sin playas
de adentro
mar adentro
                   los barcos
llenos trabajados
quietos trabajados
en el sol que termina
inundado
en el sol que se inicia
inundado celeste
cuentos celestes

y un pájaro
           que visita
                         planea
                  le visita
a todas horas
a cada hora
nadie lo ve
a Cristóbal le gusta

martes, 5 de abril de 2016

Miedo al miedo

a no sentir
a dejar de ser
de oler, gustar,
ver, tocar, escuchar
a no querer
y querer demasiado
tanto tanto
que me pierda
a la pena, a la rabia,
al llanto , a la ira
al todo y a la nada

al estar en el medio
sin ser percibida
sin darme cuenta
sin que me salven
ni salvarme
yo misma.

martes, 10 de noviembre de 2015

Para llenar un mar

Cuánto habré de llorar
para llenar un mar

Cuánto habremos de llorar
para llenar el mar

viernes, 29 de mayo de 2015

las hojas

He de contarte, Camila
que sin querer prestar mucha atención,
las hojas comenzaron a caer temblorosas
en medio de los parques.
En pleno sol, en plena lluvia,
ya no recuerdan su camino estacionario.
Yo me pregunto si en estos años,
es el otoño el que ha decidido caer desparramado
O si son las hojas
que por desapercibidas,
se han rendido a su suerte.
Lo cierto,
es que de vez en cuando hay ventoleras
Que las hacen viajar sin paradero fijo
que las arrebata de sus paisajes
que las despoja de sus ramajes más férreos...
Solitarias y temblorosas,
solitarias y oscurecidas,
parecen convencidas de su rumbo incierto
dando la vida por ello.
Dando su muerte por ello.
Nosé si te habrán comentado,
pero pasan los años
en este vaivén de hojas secas,
en el vaivén de los otoños
que de otoños se convierten
en tu nombre.
Y tu nombre en estas hojas
que secas caen temblorosas
que por penas caen secas.

viernes, 7 de junio de 2013

Camila

MUJER,

¿Hasta dónde nos alcanza tu presencia?
¿A dónde tendremos que viajar para encontrarte?

Tu nombre se extendió con la brisa marina,
con esa fría ráfaga que trae la marea,
con la inquietante fuerza del oleaje que irrumpe en todos los roqueríos,
Con ese silbido que NO nos calma,
que nos ahuyenta,
que nos vuelve pájaros asustados en la inmensidad de los aires
que poco y nada saben de encontrar el rumbo
que de niño tienen todo…

Pero que vuelan juntos
Porque tu nombre se extendió para no sabernos solos
Para reconocernos
Para perdernos aunque sea en compañía.

Mujer,
¿Hasta dónde tendremos que viajar para encontrarte?
¿Acaso te hiciste tierra?
Porque si así lo es
Nos confunde TU ENTEREZA
De haberte esparcido por los pueblos,
De saberte la proclamación de la rebeldía,
De comprenderte como el puño alzado
De los que no tienen miedo

Y yo tengo miedo…

Pero me calma la fuerza de tu nombre,
La fuerza de los que te nombran,
De los que te quieren,
De los que te buscan,
De los que no te encuentran,
Y de los que te viven.

¿Acaso te hiciste también en ellos?
¿Acaso te hiciste en nosotros… en mí?

Y los cristianos te hacen en un cielo,
Que yo no creo,
Pero me gusta imaginarlo

Imaginarte

Porque mientras te escribo
Mientras te leo,
Me hablas
Y te escucho,
Te ríes
Y me rio…

Entonces entiendo,
que vuelves en mí,


que vuelves en nosotros.

domingo, 27 de mayo de 2012

lapo

y quién iba a pensar,
que de un gran salto,
llegaría al pacífico
convertido en lapo.