martes, 15 de julio de 2008
Caracol
martes, 8 de julio de 2008
Lo bueno de llorar

martes, 24 de junio de 2008
Él
A veces se dedica a repartir flores en sus calles,
a veces se dedica a cantar en plazas y paseos urbanos.
Él es un hombre grande.
Algunas noticias traen sus frescas manos trabajadas,
que suelen palpar impresiones en abanicos coloridos.
Él es un hombre pasajero.
sueña con mares tormentosos en sus pies,
y cordilleras desveladas que miren sus atardeceres.
Él es un hombre romántico.
nace del folclor de la más ingenua campesina,
y se encapulla en los celosos vientos mayores.
Él es un hombre salvaje.
fluye en grandes gomeros abrazadores,
se vierte en los caudales furiosos de besos alocados.
Él es un hombre fuerte.
puede congelar parajes de seducciones,
con la tibieza de su sola sombra.
Él es un hombre sensible.
pero muchas veces no siente el reparo de mi voz,
y puede permanecer quieto de arrullo.
Él es un hombre enamorado.
se viste de conquistadas sábanas usadas,
se desviste de la mirada atónita que le sonroja.
Él es un hombre,
un hombre
que me enamora.
viernes, 6 de junio de 2008
Balada para un loco
Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!... Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo...
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor... ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!
Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!...
el loco berretín que tengo para vos:
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.
¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad...
¡Ya vas a ver!
Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!
De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.
Nos sale a saludar la gente linda...
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!
Quereme así, piantao, piantao, piantao...
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir...
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!
¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo...
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo!
lunes, 19 de mayo de 2008
se cansan las moscas tanto sobarse las patas
heden las arañas con sus turbias soledades.
Hay de aquellos que se aterrizan en melodías diáfanas,
para concurrirse de vez en cuando y mostrarse descalzos:
cansados tanto sobarse las patas.
Creo en aquellos que se aterrizan en versos prolijos,
y se visten para asistir a casamientos:
heden los que ostentan soledades.
Perezco en aquellos que se aterrizan en manos oscuras,
que pasean desbordados entre tanta locura:
se callan solos
perdiendo impaces.
Me lamento de aquellos que se aterrizan en desazones extraños,
y se alimentan de patas, hedores, naufragios y soledades:
de ellos,
consumid vuestra carne.
lunes, 5 de mayo de 2008
Sí
Sí.
Hay días en los que soy un poco melancolica.
sólo unos dias.
Es que la turbulencia aun no me devuelve de las ráfagas de hielo,
y suelo congelarme más rápido de lo normal.
es mi piel la colorida de tanto sentir,
la que se reposa en esa quietud de almibar
helada.
lunes, 7 de abril de 2008
A medios ojos
miércoles, 26 de marzo de 2008
Parque Forestal
lunes, 10 de marzo de 2008
País para débiles
Debo confesar que para sorpresa de muchos, he decidido bautizar una cinta de 8 mm como "pais para débiles". Comprenderán que es una decisión bastante drástica. Contaré porqué. Yo quería ir al Normandie, pero las cirscuntancias de "esperar a última hora" para matricularme y ser aún una hija de Bello, me hicieron pasar el día entero viajando de aquí allá, y de allá a acá. Almorcé con mi madre. Eso me alegró. Llegué a última hora, toda cansada a recibir el famoso papel que dice: "Hola, usted es la niña que se endeuda en esta universidad". Y me alivié. Y me vino esa extraña sensación de no querer ir sola a ver el séptimo arte. Traté de corromper a la Joplin, y estuve apunto (quizá debería haberle dicho: "ya, te invito 2 helados mejor"). Y esa parsimonía capturó la atención, desencadenando mi debilidad. Sabía que no debía estar sola. Eché de menos a Jaime, caminando por las calles de Santiago, y hablándome en voz baja, para que yo no le entendiera ni pío. Una pareja homosexual tomada de la mano, levantó los brazos formando un arco para que yo pasara por debajo. Y como siempre, accedí a la invitación. En la micro, pensé en el pelo de Bardem ¿Era peluca? Una señora se afirmó de mi cuello y me dejó rojo. Luego pensé en la excelente fotografía... siempre me han gustado los paisajes áridos. Y una escolar me pisó el pie (yo justo andaba con chalitas) Me fui a sentar. En el pendrive sonaba Saiko con de Salon. La vecina ni me pescó. Así que llegué y comí algo. Ahí descubrí que lo que acababa de ver debía llamarse "país para débiles". Hable con la Conti, luego con mi querido Jaime, y Lenin me confesó su partida. Mas, supe que este es un país para débiles. Me bajó la pena.
jueves, 28 de febrero de 2008
Gen
Hay una extraña sensación en el aire -¿un viento de cambio?- como una propaganda política que se profana tras los pilares de un edificio. Claro, de un importante edificio. Pero los detalles no importan. El punto es: la nueva generación de los años prometidos. Los hijos de los dioses. Un remolino capturado por el milenio, ese remolino de bellezas entorpecidas. Seguramente, aparecerán los escultores, artesanos, piratas y fantasmas, que sabrán pulir, y quizá, hasta sacar brillo de este aparataje. Pero vámonos con calma. Creo en la naturaleza todapoderosa, creo en la pachamama; pero no creo en la inteligencia superficial que acaricia con la punta de los dedos. Así que no nos confiemos de las extrañas manos de los miserables engalanados; prestémosle atención -y la máxima atención- a los que deambulan con trajes raídos, a los ojos turbios, a los lunares que cubren pieles. Mi vida se ha acordado de los suelos que ha marcado, y créanme que la más dificil tarea, es recordar a aquellos perecidos bajo la tierra movediza, a esos soñadores que se escapan con sus amores colegiales, a esos románticos de antaño que prefieren ser volátiles. A ellos, el humo del cigarro ha costado sacar a flote, ya que las boyas no son suficiente. Díganme ustedes ¿dónde los encuentro? No me aterra la incertidumbre, me aterra que vuelvan y nuevamente se evaporicen. La belleza se está escondiendo tras los vientos que me develaron las sonrisas enajenadas... y suele ser, que quienes brillan con sonrisas, son precisamente esos que cuesta encontrar. Se abre la berma de posibilidades sobre quienes serán los dioses del mañana... y sin embargo, parece ser que los altares del mundo paralelo, aún no los detiene; y sortean los cupos entre terrestres postulantes de corazados capullos... y la generación se vuelve perdida.
